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Texto: Michèle Albertini
Fotos: Carlos García
Sábado 29 de julio, se cumple casi un mes de las votaciones en México y se anuncia el "plantón" de López Obrador. -"¿Cómo le voy a hacer para llegar al trabajo?", piensan varios. -"¡Eso, así se van a contar los votos!", dicen muchos. -"Chale, ¿cómo se supone que voy a llegar al Hard el viernes?", se preocupan otros.
Es el "big day"... 9 y media de la noche al llegar, la lluvia a todo lo que da, el pavimento refleja las luces de los coches, Paseo de la Reforma cerrado por el "plantón". Se presiente que el ambiente del Hard Rock será clásico, sin embargo, la cartelera de la noche anuncia bandas frescas: The Cosmetics, Six Million Dollar Weirdo y Los Dynamite. Conforme los minutos avanzan el lugar empieza a recibir más gente; van llegando a pie, en metro, por Masaryk. Todo sea por ver a tres grupos, dos que se van posicionando entre el público radio-escucha de "Reactor", y el tercero que saca disco en agosto; tres bandas mexicanas que forman parte de una nueva corriente, una corriente de buen rock.
Pasa de las 10:30 pm y el asunto aún no empieza. Hay que tener paciencia, el clima no favorece a nadie y las dificultades son muchas. La gente adentro se reúne por grupos, muy pocos van solos. Con chela en mano la mayoría espera. Los chiflidos y los gritos "que-ya-empiece" se hacen presentes, cada vez más fuerte y más coordinados.
Alrededor de las 11:00 pm se observan en el escenario las formas de 4 individuos, Rubén, Ricardo, Alfonso y Eduardo. Suenan los primeros acordes de una rola no conocida, no obstante la aprobación del público se hace notar; el "british-accent" de Eduardo entusiasma e invita a seguirlo, despide un "no-se-qué" que lo vuelve "cool", esa es la palabra para describir su estilo vocal. Por otro lado, Ricardo en el bajo ya arrancó varios suspiros; algún fan entre el público grita: "¡Eah Cosmetics!, eso es una banda de rock", ¿cuántos más lo habrán pensado? La primera rola es apenas una prueba de lo que pueden llegar a ser; la gente presta sólo una porción de atención a la canción "The Longest Night", el resto se enfoca en la presencia del grupo y en cada uno de sus integrantes. Rubén destacó por su virtuosidad con el bombo. No parece ser la primera presentación del grupo, se ve de entrada que tienen "punch" y mucho jugo que exprimir. Al cerrar los ojos y escuchar "Mag Queen" uno podría pensar que se encuentra en un "british pub".
El público empieza a quedar inmerso en los movimientos de los personajes, en el ritmo de la batería, en los rasgueos de Alfonso. Al terminar la tercera canción, "Oh Lucy", todos nos preguntamos en qué momento llegará la que ya sabemos de memoria; un acomodo de instrumentos bastó para que iniciara la popular y querida rola "Newcomers". El coro es magno, las gargantas son felices, la canción que provocó un vuelco en conocida estación de radio muestra la cara del grupo y lo que tanto ansiábamos ver. Se preparan para la última rola "Hang On To Yourself", las luces guinda y azul tiñen el ambiente, las gafas del vocalista reflejan al público que no sabe a qué rincón está viendo. La gente queda satisfecha con el primer conjunto después de que dan las gracias. ¡Excelente para ser su primera vez!
Unos veinte minutos más tarde aparecen los Six Million Dollar Weirdo. Realmente son para llamar la atención; hacen lo que les gusta, tocan como quieren. Los atuendos varían entre telas brillosas, medias casi inexistentes, botas, parches en los ojos, lentes, guantes, todo un repertorio de colores y texturas. La gente está concentrada, el grupo causa curiosidad. Diana Wolf muestra su afecto hacia el bajo, el Dr. Bona Bonson pone a vibrar la guitarra mientras que Abulón se pasea por los extremos del escenario con micrófono en mano; al fondo se observa a Zette, la baterista de rudo golpe, grande la satisfacción. Hay un momento en la presentación que impacta a muchos, el vocalista salta al espacio que hay entre el público y el escenario -bastante elevado por cierto-, pasan algunos segundos para que se reincorpore, personal de seguridad se acerca para supervisar que todo esté en orden, las chavas directo a la presa y la presa decide aventarse al público; todo pasa muy rápido y Don Abulón vuelve al escenario. "Horror Amor" empieza a sonar, la voz del Hard corea la rola seleccionada, ¿cuántos no se sentirán identificados con ella? La noche sigue avanzando y deciden terminar con aquella canción que representa al grupo, el coro lo dice todo: "I am the Six Million Dollar Weirdo". ¿Actitud al tocar?: bastante diría yo; ¿entrega?: total; ¿definición del grupo?: Glam-Synth-Punk y raros, muy raros. Es su escenario y su momento, no le tienen miedo a nada.
La noche es joven, la paciencia es poca y los minutos se vuelven lentos. Los Dynamite no llegan, más de la media noche y no aparecen. Se ven siluetas en el escenario pero no son ellos, sólo se revisan los instrumentos. El público se acerca al frente para estar lo más cerca posible. Por fin, Diego, Miguel, Pacheco y Eduardo se acomodan. El cariño que les tiene el público se escucha, los gritos se combinan entre los nombres de cada uno de ellos y el nombre de la banda.
El carisma de Diego fluyó, la potencia de Pacheco en la batería no falló, Miguel y ese bajo atraparon miradas, el placer de Felipe con la guitarra se sintió. Juntos crearon armonía y prendieron la mecha para hacer detonar al público, no hubo un momento de silencio en la hora y media que tocaron. El nuevo sencillo "Ready-Ready", provocó baile y felicidad. ¿Que decir de "TV"?, palmas, luces, acordes, ritmo-secuencia perfecta, el grupo se entrega, el público se entrega, balance. "Smile", una rola algo lenta, arrancó suspiros y una que otra lágrima, en extremos quizá.
Este grupo tiene más que madera. No hay duda de la influencia de The Clash en su propuesta, sin embargo construyen su propio estilo. La secuencia en la guitarra precedida del bajo es de ellos; la actitud sencilla es también una de sus características. Se podría decir que "No me sueltes" describió a la mayoría de los presentes. Transmitieron, eso fue lo que hicieron y lo que hacen, transmiten la letra y la música, se fusionan con el público y su voz. En un lugar lleno de gente, pierdo el control no soy decente.
Fue una buena noche. Tres bandas excelentes, nuevas, frescas, justo lo que necesitamos ahora, rock n roll, acción, buena música. Será Lunes, Martes, Miércoles, septiembre y octubre, los días pasarán pero ese toquín quedará en la memoria colectiva de aquellos que asistieron el viernes 4 de agosto.
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